1. El Cepillado es Clave
Utiliza un cepillo especial para extensiones, con cerdas suaves y flexibles. Comienza a cepillar desde las puntas y ve subiendo hacia la raíz para evitar tirones. Hazlo al menos dos veces al día para prevenir enredos.
2. Lavado Inteligente
Lava tu cabello con la cabeza inclinada hacia atrás, nunca hacia adelante. Usa champús y acondicionadores sin sulfatos ni parabenos. Aplica el acondicionador solo de medios a puntas, evitando la zona de la unión para no debilitarla.
3. Hidratación Profunda
Una vez a la semana, aplica una mascarilla hidratante en tus extensiones. Al no recibir los nutrientes naturales del cuero cabelludo, necesitan un extra de hidratación para mantenerse suaves y brillantes.
4. Cuidado al Dormir
Nunca te acuestes con el cabello mojado. Antes de dormir, hazte una trenza suelta o una coleta baja. Esto evitará que el pelo se enrede durante la noche y reducirá la fricción con la almohada. Usar una funda de almohada de seda también ayuda mucho.
5. Protégelas del Calor
Siempre que uses planchas, tenacillas o secador, aplica un buen protector térmico. Aunque las extensiones de cabello natural son resistentes, el calor excesivo puede resecarlas y acortar su vida útil.
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