1. Prepara tu Cabello
No hagas ondas con el pelo recién lavado. El cabello del segundo día tiene más textura y agarre, lo que ayuda a que las ondas duren más. Aplica un protector de calor y un poco de mousse o spray texturizador para dar cuerpo.
2. La Herramienta Correcta
Para ondas más sueltas y naturales, usa una plancha o una tenacilla de barril ancho (de 1.25 a 1.5 pulgadas). Si buscas ondas más definidas, una tenacilla más estrecha será tu aliada.
3. La Técnica del Giro
Toma secciones de cabello de unos 2-3 cm. Si usas plancha, pinza el mechón a media altura, gírala 180 grados y deslízala lentamente hasta las puntas. Si usas tenacilla, enrolla el mechón dejando siempre los últimos centímetros de la punta fuera para un look más moderno.
4. Alterna la Dirección
Para un acabado más natural y con más movimiento, alterna la dirección en la que enrollas cada mechón. Unos hacia adentro (hacia la cara) y otros hacia afuera. Los mechones más cercanos al rostro suelen quedar mejor si los ondulas hacia afuera.
5. Deja Enfriar y Despeina
Este es el secreto mejor guardado. Una vez que termines de ondular todo el pelo, no lo toques. Deja que se enfríe por completo. Una vez frío, pasa los dedos suavemente para abrir las ondas o usa un peine de púas anchas. Finaliza con un toque de laca flexible.
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